Antes de las barras de mármol, los bartenders de frac y las cartas ilustradas, los primeros cócteles de la historia se mezclaban en farmacias de Nueva Orleans, tabernas del Caribe y salones del salvaje Oeste americano. Un viaje de 200 años que explica por qué hoy levantamos esta copa.
¿Qué es exactamente un cóctel y de dónde viene la palabra?
Antes de hablar de los primeros cócteles de la historia, vale la pena detenerse en la propia palabra. El término «cocktail» aparece documentado por primera vez el 13 de mayo de 1806 en un periódico de Nueva York llamado The Balance and Columbian Repository, donde se define como una bebida estimulante compuesta de cualquier tipo de destilado, azúcar, agua y amargos. Por eso cada año, en esa fecha exacta, se celebra el Día Mundial del Cóctel.
Sobre el origen del término existen varias teorías fascinantes. Una de las más aceptadas lo relaciona con la palabra francesa coquetier, una pequeña taza usada en Nueva Orleans para servir mezclas de licores cuando la ciudad todavía pertenecía a Francia. Otra teoría apunta al vocablo inglés cokale, la bebida que se daba a los gallos de pelea para que lucharan con más fuerza. Hay quien incluso lo vincula con los días de la Revolución Francesa, donde el coquetel era una bebida popular en la región de la Gironda. Ninguna teoría ha sido probada de forma definitiva, lo que añade misterio a un término ya de por sí apasionante.
Dato histórico clave: La primera definición oficial de «cocktail» como bebida aparece el 13 de mayo de 1806 en el periódico The Balance and Columbian Repository de Nueva York. Por eso esa fecha se celebra anualmente como el Día Mundial del Cóctel.
Antes del cóctel: mezclas de bebidas en la Antigüedad
Aunque los primeros cócteles de la historia tal como los entendemos hoy nacieron en el siglo XIX, la costumbre humana de mezclar bebidas es tan antigua como la propia civilización. En la Antigua Grecia, hace más de 2.500 años, Hipócrates creaba bebidas medicinales mezclando vino con almendras, resinas y hierbas aromáticas. Los romanos hacían compuestos con romero, menta y algas secas, que en esencia no eran muy diferentes a lo que hoy llamaríamos un cóctel botánico.
En el Caribe del siglo XVII, los piratas y marineros mezclaban ron con zumo de lima, azúcar y agua para hacer más potable el agua de los barcos y prevenir el escorbuto. Esa mezcla, llamada grog, es probablemente el antepasado directo del daiquiri y del mojito que conocemos hoy. La necesidad, la creatividad y la falta de agua limpia fueron, paradójicamente, la cuna de la coctelería mundial.
500 a.C.
Grecia: vino con hierbas
S. XVII
Caribe: grog de piratas
1806
NY: primera definición
1862
Jerry Thomas: libro
1919–33
Ley Seca: boom
El primer cóctel de la historia: el Old Fashioned
Si hay un cóctel que ostenta el título de primer cóctel de la historia con cierto consenso entre los historiadores, ese es el Old Fashioned. Sus orígenes se remontan a finales del siglo XVIII en los estados del sur de Estados Unidos, y se ajusta perfectamente a aquella primera definición de 1806: un destilado, azúcar, agua y amargos. Nada más. Nada menos.
El nombre surgió más tarde, cuando los bebedores de principios del siglo XIX comenzaron a pedir sus copas preparadas a la «vieja manera» (old fashioned way), en contraposición a las mezclas más elaboradas y recargadas que empezaban a proliferar en las tabernas americanas. Se le atribuye su popularización al coronel James E. Pepper, propietario de una destilería de bourbon en Louisville, Kentucky, ciudad que hoy ostenta con orgullo el título de capital mundial del Old Fashioned.
🥃 Old Fashioned — La receta original de 1806
- 60 ml bourbon o whisky de centeno
- 1 terrón de azúcar
- 2 dash amargo de Angostura
- Unas gotas de agua fría
- Piel de naranja
- Cereza al marrasquino
Pon el azúcar en el vaso. Añade los amargos y unas gotas de agua. Aplasta el azúcar hasta disolver. Añade el whisky y un bloque grande de hielo. Remueve lentamente durante 30 segundos. Exprime la piel de naranja sobre el vaso para liberar los aceites esenciales y colócala como decoración. Decora con una cereza. Este cóctel lleva más de 200 años exactamente igual y no necesita ninguna mejora.
Jerry Thomas: el hombre que lo cambió todo
🎩
Jerry Thomas — «El Profesor»
Padre de la mixología moderna (1830–1885)
Nacido en Sackets Harbor, Nueva York, en 1830. Marinero, buscador de oro en California, promotor teatral y el bartender más famoso del siglo XIX. Publicó en 1862 el primer libro de coctelería de la historia con 236 recetas. Fue el primer flair bartender del mundo: convertía la preparación de cócteles en un espectáculo con malabares, botellas en llamas y una presencia escénica que llenaba de público cualquier bar donde trabajara.
Si hay una figura que define el nacimiento de los primeros cócteles modernos, esa es la de Jerry Thomas. Su libro The Bon Vivant’s Companion or How to Mix Drinks, publicado en 1862, fue el primer manual de bartending de la historia y recogió 236 recetas que establecieron las bases de la coctelería tal como la conocemos hoy. El año 1862 se considera oficialmente el nacimiento de la mixología como disciplina.
Thomas no era solo un técnico: era un showman. Sus actuaciones detrás de la barra incluían malabares con botellas de plata, cocteleras que lanzaba al aire y su creación más espectacular, el Blue Blazer, un cóctel elaborado flameando whisky ardiendo entre dos vasos metálicos en un arco de fuego que dejaba boquiabiertos a los espectadores. Era el primer bartender de la historia que cobraba más que cualquier otro profesional del espectáculo de su época, incluidos senadores y jueces.
El Blue Blazer: El cóctel más famoso de Jerry Thomas consistía en prender fuego al whisky y verterlo en un arco entre dos vasos de plata, creando un arcoíris de llamas azules. Era, literalmente, el primer cóctel flameado de la historia. Thomas solo lo preparaba en noches de invierno muy frías, pues el fuego calentaba la mezcla y era su propia regla personal nunca rota.
Los primeros cócteles clásicos y su historia
A lo largo del siglo XIX y principios del XX, una serie de cócteles clásicos fueron tomando forma en bares, hoteles y clubes de todo el mundo. Cada uno tiene su propia historia, su propio misterio y sus propias disputas de autoría.
~1880 · Kentucky, EE.UU.
🥃 Old Fashioned
Considerado el primer cóctel de la historia. Whisky, azúcar, amargos y agua. La definición original de cóctel hecha bebida. Lleva más de 200 años en las cartas sin cambiar una coma.
~1880 · Nueva York, EE.UU.
🍸 Manhattan
Creado supuestamente en el Manhattan Club de Nueva York. Whisky de centeno, vermut dulce y amargos. El primer gran cóctel de la era industrial americana, elegante y sin concesiones.
~1890 · San Francisco, EE.UU.
🫒 Dry Martini
El cóctel más debatido de la historia. Ginebra y vermut seco en proporciones que cada bartender defiende con la intensidad de una disputa filosófica. Jerry Thomas tiene parte de su autoría.
~1898 · Cuba
🍋 Daiquiri
Nacido en las minas de hierro de Daiquirí, Cuba, cuando los ingenieros americanos mezclaron ron local con lima y azúcar. Ernest Hemingway lo convertiría en leyenda décadas después en La Habana.
~1900 · París, Francia
🍊 Sidecar
El París de la Belle Époque como escenario. Coñac, licor de naranja y zumo de limón. Se dice que fue creado para un capitán americano que llegaba siempre al bar en sidecar de motocicleta.
~1901 · Cuba / EE.UU.
🥤 Cuba Libre
El grito de independencia cubana convertido en copa. Ron, Coca-Cola y lima. Nació durante la Guerra Hispano-Americana y se convirtió en el cóctel más popular del siglo XX en todo el mundo.
~1910 · Nueva York
🍋 Tom Collins
Creado por Jerry Thomas en su versión definitiva. Ginebra, zumo de limón, azúcar y soda. El primer cóctel largo de la historia moderna y antepasado directo de todos los highballs.
~1920 · Caribe / EE.UU.
🌿 Mojito
Sus raíces se remontan al siglo XVI con el El Draque, una mezcla de aguardiente de caña con menta y lima. La versión moderna con ron y soda se asentó durante la época de la Ley Seca.
La Ley Seca: el momento que lo cambió todo
Entre 1919 y 1933, Estados Unidos vivió uno de los episodios más paradójicos de la historia de la coctelería: la Prohibición. La Ley Seca prohibió la producción, venta y consumo de alcohol en todo el país, y lo que logró fue exactamente lo contrario de lo que pretendía: convertir el cóctel en la bebida más glamurosa, deseada y creativa del siglo XX.
En la clandestinidad de los speakeasies, esos bares secretos accesibles solo con contraseña, los bartenders tuvieron que disimular el sabor del alcohol de mala calidad mezclándolo con zumos, siropes y licores. Fue el mayor impulso creativo de la historia de la coctelería. El Cosmopolitan, variantes del Martini, los Sours y decenas de recetas nacieron en sótanos de Nueva York, Chicago y Los Ángeles mientras la policía patrullaba las calles de arriba.
Además, muchos bartenders americanos emigraron a Cuba, París y Londres, exportando sus técnicas y recetas a todo el mundo. La escena coctelera europea, especialmente la parisina, se nutrió directamente de ese éxodo de talento. Cuando la Prohibición terminó en 1933, el cóctel ya era un fenómeno global.
«La Ley Seca no mató el cóctel. Lo hizo inmortal.»
El siglo XX: Hollywood, Hemingway y la Edad de Oro
En las décadas de 1940 y 1950, los cócteles clásicos alcanzaron su máximo esplendor cultural. Hollywood los convirtió en símbolo de sofisticación: cada película de la época dorada del cine americano tenía su escena con un Martini, un Manhattan o un Daiquiri. Humphrey Bogart en Casablanca, Cary Grant en cualquiera de sus comedias, James Bond pidiendo su Martini agitado y no mezclado: el cóctel se convirtió en un lenguaje visual de elegancia y estilo que todavía hoy reconocemos.
Ernest Hemingway, el escritor más bebedor de la literatura del siglo XX, contribuyó decisivamente a mitificar varios cócteles. Su amor por el daiquiri sin azúcar en La Bodeguita del Medio de La Habana, su afición al Mojito y su veneración por el Dry Martini dejaron huellas que todavía influyen en cómo el mundo anglosajón entiende la coctelería. Cuando Hemingway bebía, el mundo tomaba nota.
James Bond y el Martini: En la novela Casino Royale de Ian Fleming (1953), Bond pide su famoso «Vesper Martini»: tres partes de ginebra, una de vodka y media de Lillet Blanc, agitado en coctelera con hielo hasta que esté muy frío. Este cóctel ficticio se convirtió en el más pedido de la historia en los bares de medio mundo durante décadas.
El renacimiento: de los años 90 hasta hoy
Tras el declive de los años 70 y 80, donde los cócteles habituales eran combinados industriales de colores fluorescentes, el mundo de la mixología vivió a partir de los años 90 un renacimiento profundo liderado por una nueva generación de bartenders que miraban hacia los primeros cócteles de la historia en busca de inspiración.
El movimiento de la coctelería artesanal recuperó las recetas originales de Jerry Thomas, volvió a los ingredientes frescos y de calidad, rescató destilados olvidados y estableció la figura del bartender como un profesional creativo con formación seria. Hoy, en 2026, la coctelería es reconocida globalmente como una forma de arte, los mejores bartenders del mundo son celebridades internacionales y el legado de aquel farmacéutico de Nueva Orleans que mezclaba licores en una pequeña taza de cerámica sigue vivo en cada copa que se agita en cualquier rincón del planeta.
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